La Uxama celtibérica se conoce a través de los textos antiguos, las monedas que allí se acuñaron y por las necrópolis excavadas en las inmediaciones. Llegó a ser una de las ciudades arévacas más importantes. Participó en las Guerras Celtibéricas (153-133 a. C) y apoyó la causa de Sertorio. Fue destruida por el oponente de éste, Pompeyo, en el año 72 a. C.
Posteriormente fue reconstruida y recobró su esplendor. Prueba de ello es que se cita en el Itinerario de Antonino (principios del siglo III d. C) en la ruta que unía Caesarauguta (Zaragoza) con Asturica (Astorga) pasando por la cercana Clunia.
Los actuales restos pertenecen a la época romana (aunque apenas se ha excavado una mínima porción del yacimiento) que llegará a alcanzar un importante desarrollo urbano.
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Vista general del yacimiento de Uxama |
Una muestra de su desarrollo urbanístico son las importantes construcciones para asegurar el aprovisionamiento de agua a la ciudad. Son numerosas las cisternas localizadas (más de veinte) en diversos puntos del yacimiento que gestionaban el agua traída desde Ucero, a 18 km, a través de un acueducto.