Pocos lugares como Peña Amaya atesoran tanta historia y tantas luchas en su haber. Con una posición estratégica envidiable, fue deseada, y habitada, por cántabros, romanos, godos, árabes y cristianos en distintas épocas y circunstancias.
Peña Amaya es una sobresaliente elevación sobre las llanuras burgalesas, la primera de dimensiones notables cuando accedemos desde la emblemática ciudad de Burgos. Los 1315 m de altitud de la Peña del Castillo y los 1369 m de la Muela de Amaya destacan de manera significativa respecto al entorno.
Peña Amaya forma parte del Geoparque de las Loras junto con otros enclaves (culturales y geológicos) del máximo interés como son Las Tuerces, la Cueva de los Franceses y otros muchos lugares dignos de una visita sosegada.
![]() |
Geoparque de Las Loras |
Desde un punto de vista geológico, Peña Amaya es un excelente ejemplo de un relieve invertido o sinclinal resultado de un largo proceso (de millones de años) a lo largo del cual una zona inicialmente deprimida, resultado de la orogenia alpina, se ha convertido en una destacada montaña como resultado de la erosión de los anticlinales.