Las investigaciones relacionadas con este yacimiento se inician en los años cincuenta por Francisco Suay (alcalde de Valera de Arriba y maestro de escuela), pasando por diversas fases de impulso y detención.
La ciudad romana de Valeria se sitúa en un espolón rocoso que se proyecta hacia los abismos que delimitan el río Gritos y el arroyo Zahorras, en la Serranía Baja de Cuenca. Su ubicación sigue parámetros que se repiten en los antiguos territorios de la celtiberia: asentamientos en alto y con defensas naturales. Valeria, en este aspecto, no es una excepción compartiendo estas características con otras ciudades romanas como la conquense ciudad de Ercávica.
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Hoz del río Gritos |
Las características de su emplazamiento provocan que presente un
urbanismo aterrazado, de manera que las viviendas y edificios se adaptan al terreno.
La ciudad de Valeria fue fundada entre el 93-82 a.C y su topónimo probablemente hace referencia a su fundador: Valerio Flaco. Aunque su mayor esplendor, reflejado en su arquitectura monumental, lo vivirá desde el final de la época de Augusto hasta el inicio de la época flavia.