El dolmen de Azután se sitúa en el valle del Tajo sobre una de las terrazas antiguas del río, en el extremo suroccidental de la provincia de Toledo dentro de la comarca de La Jara. No es el único monumento megalítico que se esconde en esta tierra de jaras. relativamente cerca, podemos localizar el dolmen de la Aldehuela, sin duda una visita pendiente.
Hasta hace relativamente poco había cierto consenso en considerar el interior peninsular un territorio prácticamente despoblado en época neolítica. Estudios realizados parecen confirmar la presencia de estructuras megalíticas en en interior peninsular desde el neolítico antiguo, VI milenio cal BP, desmontando esta idea inicial. A esto se suman las evidencias de habitats asociados a estos enterramientos. Los yacimientos excavados en la Meseta Sur apuntan a que el megalitismo se implanta en estos sectores en fechas semejantes a las sepulturas en piedra de la fachada atlántica peninsular.
Es el dolmen más antiguo conocido en Castilla-La Mancha y fue excavado en 1981 aunque posteriormente se han realizado otras campañas. Nos econtramos ante un dolmen de corredor largo con cámara circular formada por un doble anillo de 14 ortostatos de granito. La materia prima para estos grandes bloques graníticos fue obtenido en las proximidades de la construcción.
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Cámara. Dolmen de Azután
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En el interior de la cámara, que presenta un diámetro de 5 metros, se localizaron (pese a su uso posterior y, por tanto, con gran alteración del depósito) restos humanos de hombres, mujeres y niños, algunos de ellos con restos de ocre. Junto a los restos, se localizó un importante número de geométricos, láminas de sílex, núcleos, cerámica a mano, cuentas de collar y punzones de hueso.