El yacimiento es un magnífico ejemplo de los castros celtas de la Edad del Hierro del noroeste de la península. Sus primeras ocupaciones se remiten a los siglos VI-V a. C, con una continuidad en la ocupación hasta el siglo I d. C y los primeros contactos con el mundo romano. A partir de los contactos con el mundo romano el castro queda abandonado.
Construido sobre una elevación que le proporcionaba una amplia visibilidad, el castro consta de varios recintos amurallados formando sucesivas plataformas, adosadas al recinto principal. Cada una de las plataformas estaba delimitada por muralla, parapeto y foso. Al avanzar por el yacimiento las estructuras defensivas se ven como simples anillos marcados por elevaciones del terreno. Sin duda es en las fotografías aéreas donde mejor se aprecian estas estructuras defensivas.
| Estructuras defensivas |